Una empresa de reformas construida sobre una idea poco común: cumplir.
En construcción abunda el talento a medias y escasea el compromiso completo. Se prometen fechas que nadie planifica, se firman presupuestos que crecen a mitad de obra y se entregan acabados que solo aguantan la foto del primer día.
Innova Build nació de la incomodidad con esa forma de trabajar.
Trabajamos de principio a fin. Llave en mano.
Somos una empresa de reforma integral que trabaja de principio a fin: diseño, dirección de proyecto y ejecución de obra.
El 70% de nuestro trabajo es comercial —salas de juego, locales, tiendas, franquicias y espacios de empresa— y el 30% restante, residencial de alto nivel. Esa mezcla no es casual: la exigencia operativa que impone un negocio y la exigencia estética que impone una vivienda se refuerzan la una a la otra. El resultado es una forma de construir funcional y bella al mismo tiempo, sin sacrificar ninguna de las dos.
Trabajamos con profesionales y para profesionales. Y siempre que es posible, directamente con el cliente, sin intermediarios que diluyan la información y la responsabilidad.
“Donde otros se detienen, nosotros avanzamos”
Antes de dibujar preguntamos cómo se va a usar el espacio, quién trabaja dentro, cuántas horas está abierto y qué tiene que aguantar. Un proyecto bonito que estorba al negocio es un proyecto fallido.
No inflamos una obra con partidas que no aportan. Si algo no mejora el resultado, no entra en el presupuesto. No somos baratos, pero no pagará por nada que no mejore su proyecto.
El 98% de nuestras obras se entregan dentro de la fecha comprometida. Cuando hace falta, se trabaja a deshora, se dobla turno y se ajusta la logística. Lo que no se hace es pedir dos semanas más.
Presupuesto desglosado, anexo de materiales con tipo, calidad y referencia, y comunicación permanente durante la obra. Usted no debería tener que perseguirnos para saber cómo va lo suyo.
Cuando el buen hacer se valora
Nos contrataron para una parte concreta de la obra: electricidad y telecomunicaciones. Ese era el encargo y ahí terminaba nuestra responsabilidad.
Nuestro equipo entró, hizo su trabajo y, por el camino, se implicó en cuestiones que no le correspondían. Avisamos de un recorrido de personal que iba a cruzar la zona de clientes a diario. Señalamos una previsión de carga que se quedaría corta en cuanto ampliara equipos. Nada de eso estaba en nuestro contrato.
El cliente no dijo nada, pero lo estaba viendo todo.
Cuando abrió su siguiente local, nos llamó y nos entregó las llaves. Esta vez el encargo no era una partida: era el proyecto completo, desde el diseño hasta el final de obra.
Había visto cómo trabajamos con lo que no era nuestro. Y decidió que quería eso aplicado a todo el proyecto.
Detrás de cada obra hay personas
Un equipo estable es lo que permite que la calidad del acabado sea la misma en el proyecto número uno y en el número setenta.
Lo que instalamos queda documentado.
Todos nuestros trabajos cuentan con garantía conforme a la normativa vigente.
Además, al finalizar la obra entregamos el anexo completo de materiales instalados —tipo, calidad y referencias—, de modo que cualquier reparación o sustitución futura pueda hacerse con exactitud, con nosotros o sin nosotros.
